Hoy en la mañana estaba conduciendo por la ciudad en mi ruta habitual que conecta de una extraña y desorganizada manera, a mi casa con mi trabajo. Sin embargo, la rutina es un bien necesario que trae consigo efectos secundarios de los cuales se debe estar pendiente ya que de lo contrario es posible sobrepasar cosas no ordinarias del día como me paso en la mañana. Al estar conduciendo en el camino que ya he mencionado, olvide –debido a mi mente rutinaria – que tenia que dirigirme hacia otra ruta completamente distinta para atender una reunión.

Cuando me percate de esto,  entendí que me encontraba en una situación complicada, ya que hacia tan solo tres días que no pude llegar a una reunión debido a que se volteo un tráiler en el periférico por lo que fui condenado a pasar horas sin mover mi automóvil. Cuando eso sucedió, mi superior se enojo mucho aunque avise con tiempo e incluso envié una fotografía por el teléfono mostrando la realidad de mi situación. Claro que es un hecho que eso no fue mi culpa, sin embargo mi superior no le gustan las situaciones de este tipo algo que entiendo perfectamente bien en un hombre de su posición.

   Para algunos de nosotros, cuando esto sucede, suele sentirse como algo injusto ya que nuestro director tiende a culpar a personas por tener mala suerte ya que el dice que una persona de bien y cuerda siempre tiene buena suerte. Muchos de nuestros compañeros se enojan mucho con estos comentarios que no vienen hechos con molde de broma sino con suma seriedad, sin embargo a mi  punto de vista tiene mucha razón en lo que dice aunque no toda.  Así es, la suerte es manipulable  y manejable.  En mi caso de hace unos días por ejemplo, pude haber salido más temprano, lo que lógicamente no me hubiera tocado esa accidente dado a que vi el momento en el que paso.

El día de hoy por ejemplo, no hubiera tenido contratiempos de tan solo haber puesto atención al fijarme en los señalamientos viales y al recordar bien las cosas que me corresponden. Es un hecho que este tipo de situaciones se pueden evitar de tan solo otorgar atención a las cosas y prever las miles de situaciones adversas con las cuales uno se puede encontrar en una ciudad como esta.

No obstante, hemos de saber que toda regla tiene en alguno de sus apartados  alguna excepción y que estas tampoco se deben de pasar por alto al momento de hacer una evaluación de alguna situación. Existen también teorías que todo lo que sucede a nuestro alrededor es por nuestro bien ya que estamos en los lugares adecuados siempre aunque no lo planeemos y aunque pensemos que nos encontramos en un lugar equivoco. Sin embargo,  nunca esta demás hacer las cosas como se deben y nunca culpar a nada más que a nosotros mismos por nuestras fallas.

En el mundo de los negocios se escuchan muchas excusas sobre por qué algún emprendedor no logra comercializar su negocio.

Excusas hay tantas como personas y las más usuales son: “No tengo tiempo”, “No sé qué hacer”, “Cuesta dinero”, “No necesito vender”, etc., pero la excusa que se escucha se relacionan a menudo con el hecho de que la publicidad es “cara”.

Bueno, una cosa es cierta, si no te anuncias no vendes y si no vendes vas a la quiebra rápidamente.

Así que lo que importante es ser muy inteligente y diligente tanto para asignar recursos a este importante punto que es la publicidad así como el saber en dónde, cuándo, cómo y con quién trabajar una campaña publicitaria.

Si buscamos un poco, encontrarás que existe desde la publicidad en exteriores que bien puesta y colocada atraerá clientela a tu negocio y ésta no tiene porque ser ostentosa. Tomaremos esta sugerencia como la primers opción si se trata de un negocio físico.

Otro tipo de publicidad se puede hacer utilizando la tecnología y los enormes recursos que ofrece Internet.

Es impresionante todo lo que puedes hacer en este medio en donde en muchos de los casos pagas muy poco en cuestión de dinero pero sí requiere de tu tiempo, lo que también tiene un alto valor.

Sobre este punto de Internet hay muchas formas de promocionar tu negocio, veamos a continuación 2 acciones que puedes hacer ya mismo para comenzar una nueva ruta de marketing para impulsar tu negocio.

1) Comienza con la implementación de tu sitio web o blog

Sencillamente es importante que consideres que, sin importar tu giro o si es un negocio físico… debes tener una presencia online.

Aquí podrías pensar que necesitarás contratar una compañía de diseño web profesional para desarrollar un sitio web o un blog para tu negocio, este no es el caso para muchos de los pequeños y medianos negocios.

Sí, si tu empresa lleva mucho tiempo o si desea una apariencia personalizada o características especiales, como un diseño de alta gama o una plataforma de comercio electrónico, por supuesto deberá contratar una empresa especializada.

Pero si tienes un presupuesto ajustado y tu negocio va comenzando sin ser muy complejo en sus requerimientos y estructura, probablemente puedas hacerlo por tu cuenta.

En estos casos es importante que sepas que tendrás que pagar por un dominio y alojamiento web que son inversiones muy pequeñas.

2) Actívate en las redes sociales

Ser social es una parte vital del marketing por lo que no te aisles ¡Sal y sé social!

Si aún no has utilizado las redes sociales como Twitter, YouTube, Facebook, Pinterest, Google+, etc. para promocionar tu negocio, te estás perdiendo la oportunidad de que tu empresa o tus productos se vuelvan virales (el término “viral” se refiere a una campaña de marketing que se lleva a cabo mediante el intercambio masivo entre cuentas sociales o correo electrónico).

Cientos de millones de personas usan los sitios de las redes sociales a diario y es probable que los use también por motivos personales.

Aunque es posible que hayas visto anuncios de costosas campañas de marketing en redes sociales y herramientas de redes sociales, no necesitas ninguna de estas cosas para comenzar a promocionar tu negocio.

Puedes inscribirte en páginas de negocios como LinkedIn, Google+, Twitter, Facebook y Pinterest de forma gratuita.

Al crear perfiles y páginas de negocios completos, trabajarás para ganar seguidores mediante la publicación periódica de contenido interesante e informativo.

Esta es una excelente forma de hacer que tu negocio sea más conocido y puedas conocer y mantener satisfecha a tu audiencia.

Bien dicen que la vida te presenta una gran oportunidad en la vida y si la desaprovechas, ésta jamás volverá a cruzarse por tu camino. Pero yo fui la excepción que rompió la regla, pues después de dejar ir la primera y supuestamente la única, se me presentó una segunda, pero por cuestiones del destino, tuve que dejarla pasar. No me arrepiento, pero dudo que se me vuelva a presentar una tercera, aunque dicen que la tercera es la vencida. Habrá que ver cuál de los dos dichos es el verdadero.

Cuando trabajaba en una revista de investigación, yo era sólo un redactor, no era de los reporteros que salían a realizar entrevistas o a cubrir eventos, todo el tiempo me la pasaba en la redacción, sentado en mi lugar y escribiendo, lo cual me encantaba. Pero me acostumbré a estar ahí, en mi zona de confort. Cuando más relajado me encontraba, cumpliendo con mis obligaciones, uno de mis jefes me llamó y me dijo que había la oportunidad de ir a cubrir una conferencia en Estados Unidos, por lo que debía tramitar mi pasaporte y mi Visa. Conseguí el primero, pero comencé a pensar que quizá a la mera hora iría el reportero al que siempre mandan, así que dejé que el tiempo pasara. Incluso mi jefe me preguntó qué cómo iba el trámite, yo le decía que bien, lo cual era mentira, pues no había empezado a ver lo de la Visa.

Una semana antes del viaje me hablaron los directores y me preguntaron si estaba listo, volví a mentirles diciendo que tenía demasiado trabajo y que no me había dado tiempo de tramitar la Visa, sólo el pasaporte. Me dijeron que era imposible que me la dieran uno o dos días antes, así que mandarían a otro de mis compañeros que sí tiene sus papeles en orden. Esto me llenó de rabia y frustración, pues el miedo o la desidia me hicieron perderme de una gran oportunidad laboral y personal.

El tiempo pasó y nunca me perdoné el haber dejado ir dicha oportunidad, pero seguí esforzándome para crecer en mi trabajo. Me cambié a una editorial más grande y después de un par de años me dijeron que si me quería mudar a Estados Unidos, de inmediato dije que sí. Contacté ‘San Diego Real State’, una empresa encargada de buscarte una casa en California, donde iba a radicar. Pero ahora el destino no quiso que partiera.

Mi madre enfermó en esas fechas, mi padre trabajaba día y noche para solventar los gastos y tratar de cuidarla, mi hermano se había ido de intercambio a Canadá, por lo que no podía abandonarlos en este instante y rechacé la oferta de mudarme. Esta decisión no me dolió, ni me arrepentí de haberla tomado, pues siempre he puesto a mi familia por delante de todo, pues gracias a mis padres estoy donde estoy, así que espero que ahora estoy empatado 1-1 con la vida, llegue una tercera oportunidad en la que pueda aceptarla y seguir persiguiendo mis sueños.

De vez en cuando, puedo visitar una casa realmente grande en la que cada pieza está obviamente allí a propósito, nada está improvisado y no hay marcadores de posición.

Amo estos hogares, especialmente porque amo a sus residentes y he tratado de encontrar formas de incorporar lo que los hace trabajar en mi propia morada decididamente más humilde.

Aquí hay cinco formas de obtener ese plus económicamente alto sin que se vea económico.

1) Compra marcos a granel

El arte hace que el hogar se sienta más personal e intencional y los marcos pueden hacer que las postales de museos, el arte infantil, los menús guardados de comidas significativas y las cabinas fotográficas parezcan dignas de una galería.

Si encuentras un marco barato que te encanta, compra tantos como puedas y agrega o cambie arte cada vez que tengas ganas.

2) Elije una paleta de colores y quédate con ella

De una cosa estoy segura, la calidad y elegancia muchas veces no tiene que ver con los costoso del producto.

Los gustos de mi madre es un ejemplo vivo de ello y lo aplica tanto en su hogar como en el vestir (desde que eramos pequeñas aplicaba la misma estrategia con nosotras)

Bien puedes tener los cojines hechos con telas de tu tienda de telas para crear almohadones, puedes conseguir un sofá cama en una de las tiendas cercanas a tu casa y rematar con una alfombra que encontraste en alguno de tus viajes. El secreto es el buen gusto.

Cuando todo se pone en coordinación, el conjunto es mucho más elegante que la suma de sus partes asequibles porque es cohesivo.

Aquí lo importante es el comprometerse con una paleta unificada, agregando piezas de coordinación asequibles cada vez que las encuentres y mantener todo con un aspecto totalmente intencional y chic.

3) El minimalismo es tu amigo

Comprar menos piezas es intrínsecamente más barato que comprar más piezas y, afortunadamente para aquellos de nosotros con un presupuesto ajustado, vivimos en un momento en el que se codicia el minimalismo.

Si bien es agradable tener una mesa y sillas, banco, mesa de buffet, carrito de bar, alfombra, arte y un candelabro en el comedor, todo lo que necesitas es una mesa y un lugar para sentarse (y tal vez un lugar para tomar un cóctel) .

De hecho, si quieres ir un poco más allá, los comedores de mármol tienen tres cosas importantes para ofrecerte: son minimalistas (por que solo pensarás en la mesa y las sillas), le dará al espacio ese valor agregado que ofrece la piedra natural y el contar con una piedra natural te conecta con la naturaleza.

4) Mostrar detalles amados

Si tu casa está llena de piezas fascinantes que significan algo para ti, hay una gran posibilidad de que tus invitados estén demasiado ocupados preguntándose sobre las historias detrás de ellas para darse cuenta de que tus textiles están deshilachados o tus muebles están dañados.

En este caso, las agrupaciones son tus aliadas. Una caja de fósforos puede parecer desordenada por sí misma, pero agrúpalos con una baldosa de cerámica, una postal de recuerdo y una concha de mar y ya tienes una viñeta.

5) Haz tus intenciones claras

Es posible que hayas notado que sigo usando la palabra “intencional”. Eso es porque lo considero el elemento más importante cuando se trata de hacer que una casa luzca atractiva y costosa, porque decorar una casa intencionalmente es un gran lujo.