Hace unos meses me detectaron un tumor maligno en el cerebro, el cual estaba en fase uno y era fácil de extirpar, así lo hicieron pero debía someterme a quimioterapias para evitar que el cáncer se expandiera por algún otro sitio de mi cuerpo. Desde que escuché mi diagnóstico mi mundo se vino abajo, pero trataba de ser fuerte, al menos en apariencia, pues cuando me quedaba sola en algún lugar privado, como mi cuarto o en la sala donde me realizaban la quimio me ponía a llorar desconsolada. Mi hermano nunca creyó en mi fuerza y sabía que flaqueaba en muchos momentos del camino, así que hacía todo lo posible por mejorar mi ánimo.

Recuerdo que cuando empezó la caída del cabello por las quimios, mi hermano se rapó a rastrillo y compró dos sombreros al estilo de Walter White, el protagonista de una de mis series favoritas, Breaking Bad. Nos lo poníamos para salir a la calle o para ir a alguna reunión con los amigos o familiar. Cuando ningún adulto podía acompañarme, él lo hacía, aunque eso significara que tuviera que faltar a la escuela, no le importaba. Me llevaba películas descargadas de Netflix o algún juego de mesa o en el celular. Me contaba chistes, para lo cual es muy bueno. Pero lo mejor que pudo darme fue el libro de Ronda Rousey, Mi pelea/Tu pelea. Ese fue el combustible que mi cuerpo necesitaba para poder salir adelante y superar mi enfermedad. Él es fanático de las Artes Marciales Mixtas y un gran admirador de Ronda Rousey, así que me lo recomendó, me dijo que podía ser de gran ayuda y que si superaba el cáncer, me llevaría a verla pelear a donde fuera.

Bastaron tres semanas para que terminara el libro y me sintiera con la fuerza de una campeona de UFC para enfrentar al cáncer y noquearlo. Lo había superado y no había temor de un regreso, la operación y las quimioterapias habían funcionado, así que mi hermano sacó todos sus ahorros, pidió prestado a mis padres y nos fuimos a ver la pelea de Ronda Rousey contra Bethe Correia a Brasil, vi como a la que llaman la coleccionista de brazos noqueó a la brasileña, fue brutal. Comencé a llorar en ese instante por la felicidad de haber superado la enfermedad y por estar viendo a quien ya se había convertido en una figura a seguir.

Aunque mencionó en el título que Ronda Rousey y su libro me ayudaron a salir adelante, es una forma de ocultar el verdadero mensaje, pues uno de mis pilares para que hoy pueda estar trabajando para un periódico deportivo como especialista en Artes Marciales Mixtas fue mi hermano, quien nunca se rindió y siempre estuvo al pie del cañón conmigo, gracias a él encontré mi camino en la vida y aunque es un par de años menor que yo, supe cómo ayudarme y nunca me dejó sola. Gracias totales al mejor hermano del mundo. ¡No sé qué haría sin él!

Hace unos días fui a una clínica para hacerme un cultivo faríngeo ya que la garganta me había estado molestando mucho por un par de semanas, algo que me estaba comenzando a causar varios problemas, ya que llego al punto de que el ir a trabajar me estaba resultando ser muy difícil, además de que en las juntas me costaba mucho trabajo hablar. Adicionalmente,  en los últimos días comencé a padecer un poco de fiebre, siendo esto la gota que derramo el vaso puesto que así ya no podía llevar acabo mis labores cotidianas.

Cuando fui al medico este me examino con sus aparatos y me pregunto sobre mi estilo de vida. Cabe destacar, que  llevo un estilo de vida muy sano ya que me alimento de manera correcta, hago mucho ejercicio y no hago nada que no deba, algo que a estas alturas del partido no es nada fácil, particularmente con la energía que consume mi trabajo. Debo decir que cuando relate mi estilo de vida, por alguna razón, creí que el medico se sorprendería cuando en realidad se le hizo de lo mas normal e inclusive llego a decirme que podría ser que mi condición de la garganta podría estar relacionada a mi estilo de vida.

Subsecuentemente, el doctor prosiguió a preguntarme sobre donde era que hacia ejercicio, ya que esto era algo muy importante. A esto respondí que hacia ejercicio en múltiples locaciones dependiendo sobre todo, en alguno de los parques de la ciudad cuando me empleaba en mi trabajo cardiovascular,  puesto que existen subidas y bajadas muy pronunciadas, excelentes para la quema de calorías masiva. Cuando mencione este factor el medico me dijo que ese podría ser el problema o una fuente importante del mismo.

Esto fue algo que realmente me sorprendió, puesto a que yo estaba siempre bajo la impresión que había pocas cosas tan saludables como el hacer ejercicio al aire libre. Sin embargo, resulta ser que en algunos casos en particular esto puede tener un efecto completamente contrario al que creemos, especialmente cuando se vive en una ciudad como la nuestra. Esto se debe a la fuerte contaminación del aire que hay aquí, algo que hace mucho sentido, solo hace falta el echar un vistazo en un día cualquiera   para ver lo gris que es  el aire.

Aunque nos hemos acostumbrado ya a este efecto visual adverso a la estética, la verdad es que los contaminantes aire tan pesado de nuestra ciudad, emitido principalmente por los camiones de carga y las construcciones ilícitas a mayoreo, causan muy graves consecuencias en nuestra salud. Consecuencias que van desde una simple irritación faringe hasta un cáncer de pulmón ya que el vivir en esta ciudad se dice que es el equivalente a consumir una cajetilla y media diaria, lo que es una cantidad tremenda de contaminantes.

Veamos cuales serán los resultados.

Las bolsas de aire en los automóviles han existido por mucho tiempo. La primer patente fue emitida a John Hetrick en 1953.

Originalmente, la bolsa de aire se llamaba “cojín de seguridad”. John Hetrick pensó en el airbag como una solución al problema del frenado y las colisiones después de un accidente automovilístico que tuvo un año anterior.

Otro inventor a la vanguardia de la tecnología de Airbag fue Walter Linderer, que patentó su propio diseño de una bolsa de aire en 1953 que llamó “cojín inflable”.

No fue hasta unos años más tarde que el automóvil fabricado como Ford y General Motors comenzó a trabajar en sus diseños de bolsas de aire. Esto luego se convirtió en el estándar en toda la industria.

Mercedes Benz comenzó a incorporar bolsas de aire en sus diseños de automóviles hasta 1967.

Fue hacia finales de los años 60 que la tecnología para detectar impactos repentinos en un automóvil se hizo asequible.

Allen Breed inventó un dispositivo de detección de choques que costó menos de diez dólares en su fabricación.

Fue esta pieza clave de la tecnología que permitió el avance de las bolsas de aire para todos los fabricantes de automóviles.

Luego del éxito inicial de Allen Breed en la seguridad del automóvil, inventó una gran cantidad de otros dispositivos que mejorarían la seguridad del conductor y los pasajeros durante muchos años.

Una de sus otras contribuciones clave fue el airbag de ventilación. Esto hizo que el airbag fuera mucho menos rígida, permitiendo una absorción más gradual del impacto.

Luego pasó a centrarse en perfeccionar su equipo de sensor de choque con gran éxito.

Hacer que la conducción sea aún más segura es el objetivo de muchos fabricantes de automóviles, ya que buscan avanzar en la tecnología en todos los aspectos de los vehículos en la carretera, los airbags son una de sus principales prioridades.

Estos son algunos de los nuevos diseños de airbag que se convertirán en el estándar en los próximos años Airbags para las rodillas.

Con las piernas y las rodillas a menudo descuidadas en lo que respecta a la seguridad de los accidentes de automóvil, es solo una cuestión de tiempo antes de que estos se conviertan en parte de cada diseño de automóvil.

Ya están en algunos modelos de automóviles aunque todavía no son legalmente requeridos.

Otro avance es la colocación de bolsas de aire en el centro delantero del automóvil.

La función de este diseño de airbag es evitar que el conductor se desplace por los impactos laterales y evita que el conductor y el pasajero se golpeen entre sí.

Desde la incorporación de las bolsas de aire en los automóviles modernos, se ha demostrado que reducen drásticamente las lesiones y muertes causadas por choques automovilísticos.

El diseño y la ubicación de los airbags ha cambiado con el tiempo, por ejemplo algunos automóviles también tienen bolsas de aire a los lados del automóvil.

Sin embargo, el principio general ha permanecido igual.

No es raro que un automóvil más nuevo tenga hasta ocho bolsas de aire protegiendo todos los ángulos de los que podría venir un impacto.

Uno de los principales beneficios de tener un airbag en el automóvil es que es un método muy eficaz para permitir que el conductor y los pasajeros experimenten un cambio rápido de velocidad sin un daño excesivo.

Esto es particularmente importante para los autos que requieren mayor seguridad como aquellos que rquieren contar con blindajes, por lo que a demás de poder contar con este tipo de seguridad, hace que todos dentro del vehículo se mantengan a salvo ante un ataque o persecución.

Con el uso de bolsas de aire y cinturones de seguridad puede ser mucho más seguro que en un automóvil sin estas características.