¿Cómo el agua embotellada se convirtió en un negocio multimillonario?

¿Cómo puede ser posible que un servicio público y al cual deberíamos tener acceso de forma gratuita se convirtió en un negocio de unos 66 millones de pesos al año? ¡66 millones de pesos! Pues me puse a investigar y conocer a partir de cuándo las familias comenzaron a preferir el agua a domicilio en garrafones en lugar de beber de la llave, como  hacían en el pasado la mayoría de las y los mexicanos, como diría mi compadre Don Vicente Fox Quesada. Pues la historia resulta bastante turbia, como dijeron que estaba el agua por aquellos años, después vieron lo redituable que podría ser y se hizo un vicio consumir agua embotellada. Aquí les contaré la historia.

Cuentan que por allá del año 1991, para ser exactos un 13 de junio, una comunidad del Estado de México llamada San Miguel Totolmaloya, reportó el primer episodio de lo que se convertiría en una epidemia nacional de cólera, con casos en casi la mitad de nuestro país. Las personas que estaban acostumbradas a beber de la llave dejaron de hacerlo por miedo a sufrir de esta enfermedad, este miedo se incrementó después de que el gobierno lanzara diversos mensajes a través de la radio para alertar a la ciudadanía de la epidemia que estaba sufriendo nuestro país. Desde ese entonces, esas personas afectadas o quienes escuchaban los terroríficos mensajes jamás volvieron a beber del grifo. Fue tan alarmante el gobierno que la gente no volteó a ver las estadísticas, pues la tasa de mortalidad era del 0.04 por ciento de cada 100 habitantes. En ese año hubo únicamente 34 muertes.

Fue después de esto que grandes compañías comenzaron a vender garrafones de vidrio con agua, pero algunos expertos aseguraban que el líquido vital no cumplía ni con el 50 por ciento de salubridad, pero eso a la gente no le importó, consideraban que era más limpio y sano que beber de la llave, por lo que un tema de salud se convirtió en ganancias económicas para distintas empresas como Coca-Cola, Pepsico y Danone, quienes actualmente son los mayores distribuidores de agua y refrescos embotellados. Tras el fracaso de los garrafones de vidrio se crearon los de plástico, los cuales también tenían sus fallas, pero seguía siendo mejor que arriesgarse a sufrir de cólera si se bebía de la llave.

La llegada de las empresas con su agua embotellada le facilitó las cosas al gobierno mexicano, que dejó de preocuparse por llevar a las casas agua de buena calidad a través de las tubería, al fin y al cabo preferían tomar de un garrafón. ¿Para qué se esforzaban? No importaba que estuviera en la ley el hecho de que debían proporcionarnos agua potable. Ahora las compañías pagan por estar en México, por crear sus productos embotellados y el dinero que llega al gobierno no lo vemos invertido en reciclaje de este material, se queda en sus arcas, por lo que la epidemia resultó ser un negocio muy lucrativo y que seguirá hasta que no exijamos nuestros derechos al acceso al agua potable.