¿Cómo fomentar la lectura en tus hijos?

Leer es parte fundamental en el crecimiento mental de tus hijos, pero conforme avanza el tiempo se ha vuelto cada vez más complicado fomentar este hábito en los más jóvenes del hogar, quienes prefieren otras actividades que sentarse a leer 300 páginas o más. Por eso es importante que lo hagan y aquí te presento algunos consejos que a mí me han funcionado.

Lo primero que tienes que hacer es no forzarlos a que lean cierto tiempo y menos el libro que tu elijas, debes ir paso a paso, motivándolos a que disfruten del libro que ellos deseen al su propio ritmo, así sean cinco minutos diarios, todo comienzo es lento. Puedes presentarles algunos libros que tengas en casa o llevarlos de paseo a alguna librería y dejar que caminen a lo largo y ancho de los pasillos, pues dicen que muchas veces un libro nos encuentra a nosotros y no viceversa.

Sé que muchas mamás y papás quieren exponerle los beneficios de leer a sus hijos, pero tienen que saber que a ellos poco les importará si les mejor el vocabulario, si van a leer mejor y más rápido, si aprendes a entonar las oraciones, etc. Ellos no leen por eso, a veces lo hacen por seguir modas, como cuando salieron los libros de Harry Potter y todos los querían; leen porque les llamó la atención la portada, el título, los colores. Ellos son más visuales. Déjalos que elijan por lo que ellos les interese y poco a poco conocerás sus gustos.

Es muy, pero muy difícil lograr que un niño lea el tiempo suficiente en casa, ya que tiene a la mano una lista inmensa de distracciones como sus videojuegos, la televisión, el internet, sus juguetes, etc. Por eso es importante encontrar un lugar donde no tengan la tentación de tirar el libro e ir a hacer otra cosa, podría ser un estudio, la cocina o podrían tirarse en el suelo de mármol y refrescase mientras leen una gran historia.

Intenta incentivarlos, quizá si les dices que si te cuentan la historia de tal a tal página les permitirás salir con sus amigos, jugar más tiempos Play Station o X-Box, les comprarás algún dulce. Trata de que no sea algo en el que tengas que gastar mucho, pues se acostumbrarán a tener algo valioso por leer, cuando lo de más valor es el hábito de la lectura. Así que no compres el hábito, trata de que sea algo que les gusta y en el que no haya inversión.

Por último pero no menos importante, lee con ellos. Puede ser que te sientes junto a tu hijo o hijo y les leas, al siguiente día uno de ellos puede leer y al siguiente el otro de los pequeños. Así también pasarán tiempo en familia y podrás ir viendo el crecimiento de tus hijos. Lo otro que podrías aplicar es que te vean leer, ya que eres un ejemplo a seguir para ellos, aunque no te lo digan, así que si ven cómo disfrutas de la lectura, esto los motivará para hacer lo mismo que tú. Por ejemplo, si lees con una copa de vino en la mano, quizá ellos querrán hacerlo, así que dales una copa… ¡de jugo o refresco! Y que se pongan a leer.