El Momento de Momentos

La historia del mundo esta tatuada por muchos eventos claves  que alteran las balanzas de la historia, uno de estos eventos claves fue la batalla de Waterloo. La razón por la cual esta batalla fue un momento clave en la historia es simplemente debido a que esta dio resultado a el restablecimiento del orden monárquico en Europa que trajo paz al continente durante todo un siglo siendo interrumpido por la Primera Guerra Mundial  en 1914. Este gran periodo de paz y prosperidad en Europa durante ese siglo fue resultado del Congreso de Viena tras esta monumental batalla cuya relevancia es equivalente a muy pocos sucesos.

La gran batalla se comenzó el 18 de Junio de 1815 a las 11:00 A.M  cuando la artillería francesa, por órdenes de a Napoleón Bonaparte,  abrió su característico fuego concentrado de artillería diseñado para desmoralizar y despedazar al enemigo antes de hacer uso de su gran infantería y unidades legendarias de caballería como los Húsares  -caballería ligera- ; lanceros; y los Cuirassiers– caballería pesada. El bombardeo de artillería francesa duro dos horas efectuado por mas de cien cañones pesados y ligeros. Durante este tiempo, los británicos bajo el Duque de Wellington  no respondieron fuego sino que simplemente esperaron.

Una de las razones por la cual los británicos pudieron resistir estas dos horas de cañoneo se debió a que dos razones principales : mas de la mitad de los británicos estaban escondidos tras unas colinas invisibles por ilusiones ópticas y por el suelo mojado por el chubasco de la nuche anterior que no permitía que las bolas de cañón tuvieran el efecto deseado.  A las 13:00 horas, los franceses lanzaron un ataque a una de las dos granjas que se encontraban en medio del campo de batalla controladas por los ingleses que habrían de funcionar como un rompe olas.

La razón de este ataque se debió a que Bonaparte estaba seguro de que la fuerza de los ingleses se encontraba en su centro por lo que habría que debilitarlo con un ataque divergente para después atacarlo violentamente, romperlo y rodear a todas las fuerzas británicas y forzarlos a rendirse. Aunque el primer ataque fallo, el tercer asalto a la granja funciono y esta paso a manos francesas lo que permitió que gran parte de las fuerzas galas avanzaran su artillería a quemarropa para acribillar el centro ingles: poco tiempo después callo la segunda granja.

En este momento los franceses estaban ganando la batalla de Waterloo por lo que los británicos retrasaron sus líneas para ganar distancia. En este momento – mientras se conducía la retirada- los franceses enviaron una fuerza de persecución que fue bloqueada por la legendaria carga de caballería de los “Big Grey” – enormes caballos grises con enormes jinetes.  Esto funciono, aunque la caballería británica cargo demasiado profundo a territorio francés y fue destruida por los lanceros de Bonaparte. A las 17 : 00 horas  el mariscal Ney – pensando que los ingleses estaban en sus ultimas – ordeno una carga de caballería de 160 mil caballos para aniquilar a los británicos quienes la recibieron con su “formación de Puercoespín” repelándola tres veces hasta destruirla por completo.  Tras ese desastre, Napoleón ordeno a la Guardia Imperial  – nunca antes derrotada- a atacar a los británicos ultra debilitados por la magnánima carga de caballería francesa. Al llegar a la delgada línea roja de soldados británicos esta de pronto de cuadriplicó al levantarse los miles de soldados británicos escondidos de tras de una s colinas quienes decimaron a la guardia imperial con fuego de rifle; mosquete y cañón a quemarropa causando por primera vez la retirada de la Guardia Imperial.

Cuando esto sucedió, el Duque de Wellington ordeno a todo su ejército a perseguir a los franceses con la ayuda de un regimiento reserva de caballería acabando con ellos por completo.