Fuentes de financiamiento: Factor de recurso y sin recurso

El poner en marcha a una empresa así como el planear su extensión y/o crecimiento depende obviamente de la calidad de sus productos y/o servicios.

Sin embargo, uno de los motores que hace poner todo en marcha es el capital con el que se cuenta.

Para muchas empresas, el tema de los dineros puede ser el factor que las anima o detiene y ante esto se abren diversas opciones para el empresario.

Desde pedir un crédito bancario, el asociarse con otras personas o empresas, o pensar en opciones como las fuentes de financiamiento que se abren a través del leasing y el factoraje.

Ante esta última opción, puede resultar que la empresa cuenta ya con los recursos, solo que no de forma “inmediata”, lo que le impide hacer uso de ellos para continuar con su crecimiento y expansión.

Veamos entonces qué significa el factoraje.

El factoraje es un servicio financiero en el que la entidad comercial vende sus cuentas por cobrar a un tercero con un descuento para recaudar fondos.

Hay muchos tipos de servicios de factoraje. Uno de ellos es el recurso y el factoring sin recurso.

  1. a) Definición de factoring de recursos

El factoraje de recurso es un acuerdo entre el cliente y el factor en el cual el cliente debe comprar de vuelta las facturas pendientes de cobro del factor.

Por lo tanto, el riesgo de crédito permanece con el cliente en caso de impago por parte del deudor.

  1. b) Definición de factoring no recurrente

En el factoring sin recurso, el cliente y el factor entran en un acuerdo en el que el factor asumirá la obligación de absorber aquellos recibos por cobrar que permanecen impagos.

Por lo tanto, la empresa no se ve afectada por las facturas impagas.

Por lo tanto ambos esquemas son en sí completamente diferentes.

La principal diferencia entre los dos es que en el factoring de recurso el riesgo de crédito de los clientes se queda con el cliente, es decir, en el caso de impago de cualquier factura por cobrar por el cliente, la obligación de soportar el riesgo permanece con el cliente y no con el factor.

Entonces el riesgo de deudas incobrables siempre permanece en el negocio.

Por otro lado, en el factoring sin recurso, el riesgo de crédito por falta de pago de facturas por cobrar se mantiene con el factor y no con el cliente.

Por lo tanto, la empresa puede funcionar sin problemas sin preocuparse por las deudas incobrables.

Los servicios de factoring son un aspecto importante de las grandes empresas.

Les ayuda a centrarse en sus actividades comerciales centrales en lugar de dedicarse a la tarea de recaudar dinero de los clientes/deudores.

Antes de decidir qué tipo de factoring elegir, el cliente debe acceder a sus clientes y al valor de las facturas.

El factoring recursivo es bueno para aquellas empresas donde las deudas incobrables son muy inferiores.

Por otro lado, el factoring sin recurso es ideal para negocios que tienen altas deudas incobrables. Tanto el factoring de recurso como el no recurrente ayudan a que el negocio funcione sin problemas.