La Granja Social

Hoy por la mañana, debido al tremendo tráfico, fui caminando al trabajo ya que para mi fortuna vivo bastante cercano a mi oficina y podría llegar a la misma todos los días caminando, sin embargo jamás lo hago debido a que prefiero erróneamente tener treinta minutos mas de sueño por la mañana.

Al ir caminando, por primera vez note mis alrededores y aquello que compone a las calles que tomo al ir al trabajo, especialmente una serie de edificios blancos con estructuras metálicas visibles que juro nunca haber visto o al menos notado en mis probablemente miles de veces de haber cruzado por aquí, debido a que por lo general siempre vengo con prisas y enojado con el trafico que no me permite llegar con buen tiempo a la oficina.

Fue en este momento cuando verdaderamente me di cuenta de lo mecanizada que esta la sociedad mundial y en el peligro que nos encontramos todos los seres humanos quienes vivimos en este mundo ya que todos nosotros, o al menos las grandes mayorías estamos siendo objeto de la complicación de un ponzoñoso plan para la esclavización voluntaria del mundo y su gente.

Este es un plan viejo pero cuya verdadera implementación se ha llevado acabo tan solo hace unas siete décadas un plan donde la libertades individuales eran perdidas y las perderemos voluntariamente precisamente para ganar mas de ellas lo que resultara completamente contraproducente.

Para que este plan de una granja social  sea completo, se tuvo que hacer dos gigantescas campañas en dos distintos frentes distintos. Lo primero que tendría que destruirse para cumplirse el plan maestro mundial es la destrucción absoluta de la religión que otorga mas esperanza a sus seguidores mediante las palabras de su salvador. Era necesario destruir o reducir al máximo a la religión cristiana.

Para remplazar a esta religión el gobierno tendría que convertirse en el nuevo dios, cuyas esperanzas serian cumplidas en el aquí y ahora. Para cumplir esto, los gobiernos progresistas mundiales –como la UE- habrían de subsidiar  a sus ciudadanos asegurando el pan de cada día más el placer diario al otorgar grandes subsidios. En otras palabras no tendrían que salir a trabajar para sobrevivir ellos mismos, lo que significa que los jóvenes pueden vivir de fiesta en fiesta diario, sin tener que preocuparse sobre el como sobrevivir, de la misma manera que los animales de una granja pierden su estado salvaje ya que no tienen que cazar, dependiendo enteramente del granjero.

Lo segundo se tendría que hacer también se lleva acabo con  lo primero. Esto es la destrucción total de la institución de la familia. Cuando no hay un padre que instruya valores y una madre que de cariño, los hijos se convierten en hijos del gobierno quienes harán  absolutamente todo lo que los poderosos digan.

Todo esto se remata con la dependencia de la tecnología, incluyendo la vida social.

Así  se hace la granja social.