La importancia de comer a tus horas

En todos los trabajos en los que he estado he tenido horarios que me impiden llevar una vida normal, debido a que trabajaba 24 por 24 horas o entraba por la tarde-noche a laborar y salía en la madrugada, teniendo sólo uno o dos días de descanso entre semana, rara era la vez que podía descansar un sábado o un domingo. Mi salud también se estaba viendo afectada por el estrés, las largas jornadas, las pocas horas de sueño y la mala alimentación que estaba llevando. Hace poco me cambié de trabajo y creí que formar parte de una de los parques industriales en México más importantes sería extenuante, pero la paga era extremadamente atractiva. Así que acepté. Lo primero que noté en mis primeros meses fue que se preocupaban por el trabajador, pues mi estrés había bajado, dormía más y mejor y podía hacer mis tres comidas al día, incluso sentía que estaba comiendo de más y que iba a subir de peso, pero eso no pasaba. Quizá sí subí uno que otro kilo, pero no la cantidad que esperaba dado que sentía que estaba devorando todo lo que pasara frente a mí. Entonces fui con la nutrióloga del lugar y me explicó qué es lo que estaba sucediendo, lo cual les quiero compartir para que estén al tanto de la importancia de comer a tus horas y tres veces al día, por lo menos.

Le conté cómo era mi alimentación con mis antiguos trabajos, donde generalmente mis desayunos eran pan con yogurt mientras iba de camino al trabajo, y un par de horas más tarde una coca cola, para despertar. Comía papas, cacahuates o un chocolate mientras esperaba la hora de la comida, aunque en vez de comida parecía cena, pues comía ya como a las siete o siete y media, generalmente. Otras veces comía un poco más temprano, como a eso de las cinco, después seguía con mi día laboral y en la madrugada solía comprarme otra coca cola y si tenía mucha hambre, compraba otras papas o un pan. Sentía que pasaba muchas horas sin comer, pero aun así subía de peso. Mientras que en mi nuevo trabajo desayuno, como y ceno bastante bien y ya no como nada entre comidas. Siento que estoy comiendo de más, pero no subo de peso como lo hacía en mis antiguos trabajos.

Fue entonces que la nutrióloga me dijo que estaba acostumbrando a mi cuerpo a comer fuerte a ciertas horas del día y era una alimentación constante, además de que había dejado de consumir en exceso frituras y refrescos, aunque aún seguía tomándome mi coa cola a la hora de la comida, pero nada más. Además me explicó que el que tu cuerpo se acostumbre a comer bien y a horas específicas ayuda a la digestión, lo que impide que se acumule la grasa en nuestros cuerpos y suframos con el sobrepeso. Sé que muchas veces trabajamos por necesidad, pero no dejes que tus actividades laborales afecten tu salud, porque sin salud será imposible que puedas trabajar.