Vivir cómodamente en un estudio  de 60 metros cuadrados

La elección de vivir en un pequeño hogar no siempre es fácil.

Una de las primeras decisiones a tomar ante la opción de vivir en un espacio pequeño es la de reducir tus posesiones, incluido aquel logo hecho de sintra que adquiriste sólo porque se veía bonito, y qué mejor que éstas sean una colección de artículos que son atractivos y funcionales en donde al compaginarlos con una paleta de colores neutrales crea una escena calmante.

El vivir en un espacio pequeño en donde tengas todo lo que necesites solo demuestra que es posible tener una vida tranquila y lo hermoso que puede ser vivir simplemente.

En esta ocasión quiero compartirte un poco sobre esta sensación de vivir en un espacio pequeño así como los retos, alegrías y opciones que he tomado durante el proceso esperando que algo de lo que leas te pueda ser de utilidad si es que estás pensando en vivir en un pequeño espacio.

Definir un estilo.

Este punto es importante para no caer en traer elementos que solo saturen el ambiente. Recuerda que no hay lugar para todo y lo mejor es que todo en sí armonice. En lo personal elegí el estilo escandinavo porque se adapta al lugar en donde vivo

Lo que me inspira de este estilo es que te da la sensación de vivir de manera simple y cercana a la naturaleza.

Un recurso que tengo ante el espacio pequeño es que cuento con dos grandes ventanales los cuales están en mi habitación. Al abrirlos siento la brisa de la mañana junto al aromático olor de la naturaleza que me rodea.

El mayor reto ha sido el tamaño del espacio por lo que el mantenerlo organizado y encontrar el espacio para todas mis pertenencias ha resultado muy desafiante.

He tenido que aprender a utilizar todos los rincones, así como encontrar almacenamiento que resulte a la vez atractivo visualmente.

Si bien no me apasiona el cocinar, el hacerlo en un espacio reducido no lo hace más fácil, así que el ingeniártelas para tener lo necesario y no chocar con todo es un buen reto.

Mi mejor consejo.

Hacer las cosas con lo que tienes. Sobre esta base analiza de qué puedes prescindir (por espacio o porque no lo necesitas) y /o cambiarlas por algo más apropiado al lugar y al estilo definido.

Por ejemplo en mi caso, gran parte de mis muebles como el escritorio, mesa lateral y varios bancos eran piezas al azar que hice mientras estaba en la universidad.

Aproveché lo que ya tenía en lugar de buscar lo que hay de nuevo y busqué inspiración en fuentes como los blogs o Pinterest para adaptarlos al nuevo estilo.

Entre los ajustes de muebles que he hecho es el comprar un par de sofá cama en lugar de una sala convencional. Estos muebles le dan versatilidad al lugar y ofrecen un espacio adicional como un par de camas cuando tengo visitas.

Lo que he logrado hacer para darle un aspecto más acogedor a todo mi espacio es el uso de una iluminación tanto directa e indirecta, apoyándome de lámparas de piso y de buró.

Además de las luces, la paleta decolores entre neutros y un par de colores intensos para enfocar un espacio, más el uso de textiles y un par de obras de arte, han conseguido que mi espacio sea tan acogedor e incluso amplio en donde todo lo que necesito se encuentra en su sitio y se vea genial.